Sello de Actores Constructores de paz
PNUD
Estrategia: Marca comunidad
Diseño : Latitud estudio
La persistencia del conflicto armado iniciado en la segunda mitad del siglo XX ha sido una de las principales problemáticas del estado colombiano. A ocho años de la firma del acuerdo de paz entre el Estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP), Colombia sigue presentando constantes violaciones a los derechos humanos, profundos desafíos relacionados con el desplazamiento forzado, y serias limitaciones para mejorar las condiciones de pobreza y la transformación del campo a lo largo de todo el territorio colombiano. Todo lo anterior, evidencia las dificultades actuales para responder con eficacia a las problemáticas consecuentes de la violencia armada y el narcotráfico en el país.
Nos encontramos en un momento decisivo, en el que, o se capitalizan los avances de la paz para asegurar la irreversibilidad del proceso, o se pierden muchas de las condiciones en las que se ha trabajado desde el año 2016, cuya consecuencia podría ayudar a escalar la violencia en los territorios. Las lecciones aprendidas durante estos años de implementación del Acuerdo, sumadas a las lecturas territoriales y retos coyunturales y sistémicos en materia de reincorporación, evidencia una debilidad en las capacidades y condiciones en los territorios para que el proceso de reincorporación sea integral e irreversible. Uno de los desafíos o retos sistémicos dentro de la reincorporación socioeconómica son las pocas garantías o condiciones para la sostenibilidad de los proyectos productivos asociados al Acuerdo en el mediano y en el largo plazo. Actualmente los proyectos productivos se enfrentan a los retos propios y determinantes asociados a las dinámicas de mercado y la comercialización de productos y servicios a nivel local y nacional, que se traducen en pocas oportunidades de articulación con el sector privado, además de no contar con avances en acciones de sostenibilidad desde perspectivas ambientales y financieras.
Sello de Acreditación de Actores Constructores de Paz
El proyecto piloto para la estructuración de un Sello de Acreditación de Actores Constructores de Paz quiere diseñar e implementar iniciativas territoriales que avancen en la adopción de conductas empresariales responsables, que construyan un marco de respeto y protección bajo el socioecosistema en el que convivimos, y promoviendo lazos de empatía para el desarrollo economico, social y ambiental entre agentes dentro de un territorio.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha trabajado en la implementación de modelos de entornos productivos que facilitan la reincorporación socioeconómica de los firmantes de paz, y que favorecen la cohesión social y la inclusión económica. Los proyectos desarrollados quieren crear puentes para la comprensión de la otra persona desde sus diferencias, preocupándose por hallar la manera en que las diferencias puedan coexistir y, a partir de ello, construir y producir una sociedad más resiliente y solidaria desde el desarrollo de colectividades publicas y privadas más productivas.
Es momento de establecer y estructurar espacios democráticos que constituyan una manera eficaz para tramitar conflictos, determinar procedimientos y tomar decisiones que nos comprometan con una visión común y propia que aporta a un marco de no violencia, respeto y tolerancia. Es por esto importante tener como principal foco de priorización para el desarrollo sostenible a las empresas y el análisis de sus indicadores de impacto. Actualmente, los referentes y estándares internacionales están volcando sus objetivos a empezar a medir y tener una trazabilidad sobre el impacto establecido en la creación de puestos de trabajo, la formación de trabajadores, la inversión y recursos para la construcción de infraestructura, la conservación y el cuidado ambiental, entre muchos otros valores, que afectan a los activos, las capacidades, las oportunidades y el nivel de vida de las personas.
Este proyecto se suscribe bajo la premisa de promover espacios que ayuden a fortalecer la integración económica entre actores privados, organizaciones de la sociedad civil y firmantes de paz, transformando los imaginarios que tiene el país sobre el proceso de paz en los territorios y buscando construir una nueva narrativa enfocada en el desarrollo sostenible, que contribuya al cierre de ciclos de violencia en el país.






